Por. Manuel Perez
Las cosas no necesariamente han sucedido como han debido pero si han acontecido como Dios quiere que pasen, las injusticias se cometen y parecen que es normal que todas estas acontezcan, tal parece que Dios está de acuerdo con que todas estas cosas pasen, porque no vemos la mano de él acabar con las injusticias, todo es normal según el ojo del ser humano.
Cada quien busca su propio bienestar, sus propios beneficios, su propia salud mental y espiritual, nadie ve por los demás y parece que caímos en un lago o bosque de supervivencia donde el ultimo que gana es el que recibe la corana.
Todo se ha convertido en un rin de combate o lucha libre, donde el campeón se queda con el oro, todo absolutamente todo se ha convertido en un selva infernal llena de egoísmo, protagonismo, liberalismo, decisiones deshonestas, pasiones y amores vulgares, palabras desalentadoras, prejuicios diabólicos, y todo esto nos lleva a un fin devastador y de destrucción.
Pero lo que no pensamos que traerá consecuencias, tarde o temprano traerá el castigo y la recompensa de nuestras malas decisiones y actitudes, porque lo que hoy vemos normal delante de nuestros ojos para el cielo es una abominación, claro como lo dice la palabra de Dios que llegaría el tiempo donde lo bueno sería malo, y lo malo bueno la palabra de Dios no se equivoca.
Estamos lamentablemente corriendo al mismo tiempo que se nos presenta, y no nos estamos dando cuenta que estamos practicando lo mismo que el sistema quiere que practiquemos, la ciencia o la tecnología nos han embriagado con la comodidad, el teléfono lo podemos llevar a donde quiera que vayamos, sino hay señal solo buscamos wife, si voy a la playa, piscina o rió es posible que el teléfono sea a prueba de agua o consigo una bolsita especial para poder entrarme con él al agua.
Todo se derrumba y el tiempo que debemos pasar buscando de alguien productivo lo echamos abajo por la distracción, hoy día hay mucho dialogo virtual pero poca comunicación personal, muchas indirectas pegadas a mi muro y poca confianza para dirigirme a mi hermano, hoy tenemos miles de amigos en Facebook pero muy pocos íntimos.
Quizás tenemos muchos seguidores virtuales pero muy pocos de notros somos líderes de ejemplo, nuestras cuentas de redes sociales nos dicen que debemos hacer cosas para buscar un ME GUSTA, debo hacer cosas graciosas y fuera de la voluntad de Dios para agradar a los demás.
Lo curioso de esto es que hacemos hasta lo imposible por agradar al mundo, pero hacemos tan poco por agradar a Dios, hacemos todo lo posible por cumplir los requisitos del diablo, pero no cumplimos los mandamientos de Dios, honramos los éxitos de los grandes de las redes sociales, pero ignoramos los méritos más grandes que alguien por amor pudiera hacer por nosotros; DAR SU VIDA POR LA NUESTRA.
Hoy en vez de cerrar los ojos para darle gracias a Dios cuando me levanto, lo que hago es abrir en cel, y escribirlo en mi muro, vuelvo y repito estamos caminando de acuerdo al sistema quiere que caminemos.
Ironía de la vida por esto seré antisocial, muy religioso o legalista, fuera de honda o de jerga que hoy se vive, antipático o reservado, pero estas cualidades aunque me hacen o me convierten en un pelegrino de esta sociedad me hacen aceptable en el cielo.
El que no se niega así mismo cada día, y toma su cruz, no es digno de mí. ATT: Jesús.
Escrito por: (MPC)
